Deja que Dios dirija tu vida

El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 2 Timoteo 2:6

No hay nada regalado, todo tiene un precio. Todo lo que hagas, o que no hagas hoy; tendrá una repercusión mañana. La inamovible acción y reacción dictamina que todo tiene una consecuencia, en ti o en los demás; ahora o en el futuro. Por eso, hoy te animo a dejar que sea Dios quien dirija tu camino. Pon tu vida en sus manos y deja que el abra y cierre puertas. Aunque no comprendas nada, él sabe que es lo mejor. Haz tu parte que Dios hará la suya. Recuerda las batallas se ganan de rodillas porque su poder es infinito.

Publicado por Bene Elohim - miércoles, 5 de noviembre de 2014

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